Para Servirle
Gerardo Lizarriturri T.
Buscan prevenir violencia intrafamiliar
La bancada panista en el Congreso del Estado, presentará una iniciativa ante el Pleno de la Legislatura, para que en prevención de la violencia familiar entre futuros cónyuges, se obligue a los futuros contrayentes a tomar cursos orientados precisamente a evitar los golpes y las escenas violentas entre la pareja.
La Coordinadora de los diputados panistas en el Congreso Local, Leonor Sarre Navarro, adelantó que la iniciativa que se presentará ante el Pleno del Congreso, pretende se reforme el Código Civil en el Estado, para que así como se exige a los novios, la presentación de un certificado de salud, como requisito para contraer matrimonio, así también se les exija obligatoriamente, tomar cursos para prevenir la violencia familiar.
Sobre los cursos, adelanta que deben ser impartidos por verdaderos especialistas, a efecto de que la pareja tenga conceptos claros sobre lo que es la violencia familiar y como evitarla.
Señala la diputada panista, como ha ido en incremento la violencia familiar, aún entre las parejas que acaban de contraer nupcias, todo ello a pesar de las medidas legales implementadas para atacarla.
Explica que no solamente se trata de los golpes, cuando la pareja convierte el hogar común en un ring, sino también la violencia sexual y la económica.
Ella considera que si se otorga a la pareja, las herramientas necesarias para evitar la violencia, tendrán menos riesgos de quedar atrapados en ella.
Establece que la violencia familiar es una de las principales causas de desintegración familiar, por lo que es necesario preparar a los futuros matrimonios.
Es evidente que es valioso cualquier intento que se haga para prevenir la violencia entre parejas.
Sobre todo, si se les enseña a evitar los motivos de irritación, desde la etapa temprana de integrar el hogar.
Porque una vez que empiezan las dificultades y las incomprensiones, el clima de diálogo y de concesiones entre la pareja, se va enrareciendo cada vez más.
Y una vez iniciados los pleitos y las recriminaciones mutuas, se empieza un camino del que generalmente es muy difícil retornar y empieza la verdadera desintegración de la pareja. Está para pensarse. Hasta la próxima.